Tener un bebé es una experiencia maravillosa y sin lugar a duda agotadora. Los niños no son conscientes de la exigencia en tiempo y cuidados que nos suponen cada día, por ello no podemos culparnos de nuestra situación, tenemos que aprender a relajarnos y a buscar un momento para encontrarnos a nosotros mismos y tratar de no transmitirles nuestros nervios ni nuestro malestar. Aunque no seamos conscientes de ello, a los niños les afecta muchísimo nuestro estado de ánimos.

Si nosotros estamos nerviosos, probablemente seamos incapaces de tranquilizar a nuestros hijos para que se relajen y concilien el sueño. Si nosotros nos mostramos inseguros les transmitiremos nuestra inseguridad y si volvemos irritados por nuestra situación en el trabajo probablemente lo pagaremos con nuestra familia al llegar a casa.

 

Aprende a relajarte. Tu familia te lo agradecerá.

Existen millones de técnicas para relajarse y a cada persona le funciona una distinta. Por eso no podemos ofrecer más que algunos consejos generales, que cada uno deberá a adaptar a su situación personal.

  • Sé benevolente contigo mismo. Deja de exigirte continuamente y asume que a veces te puedes equivocar.
  • Respira. Tómate tu tiempo antes de reaccionar de manera irracional. Recuerda la regla de los 10 segundos.
  • No dejes de hacer los que te hace feliz. Los hijos no son el fin de tu vida. Busca momentos de vez en cuando para poder llevar a cabo las tareas que realmente te apasionan.
  • Delega. Reconoce que no puedes con todo y no tengas vergüenza de pedir ayuda. Recuerda que tu suegra puede ser tu mejor aliada.
  • Organiza tu tiempo libre. Organiza actividades divertidas que realizar junto al bebé y a tu pareja. No hay nada peor que la apatía para minar la relación familiar.
  • Haz ejercicio moderadamente. El ejercicio es el responsable de liberar las endorfinas que crean un sentimiento de felicidad. Trata de realizar un poco de ejercicio todos los días para ayudar a relajar la mente.
  • Toma bebidas tibias. Las bebidas calientes ayudan a liberar la tensión y reducen el estrés. Busca bebidas calientes que no contengan cafeína ni alcohol, ya que éstos pueden estimular la ansiedad y la depresión.
  • Desconecta. Cuando estés con tu bebé aléjate de cualquier cosa que te pueda producir estrés: La televisión, las redes sociales, el teléfono móvil… Aprende a disfrutar del presente.
  • Vacía tu mente. Acostúmbrate a apuntar las tareas pendientes utilizando algún sistema que te avise de llevarlas a cabo en su momento, de esta manera despejarás tu mente y podrás disfrutar plenamente del presente. Recordar en la memoria que tenemos que hacer tres cosas nos puede hacer parecer que tenemos un día horroroso.

La vida es bella si uno quiere

Siempre he pensado que la vida es del color del que tú la quieras pintar y en tus manos está hacer que cada día sea un gran día. Cuando crecemos parece que se nos olvida todo lo que nos gustaba jugar, reírnos o cantar cuando éramos niños. Tener hijos, se puede convertir en la excusa perfecta para retomar todo aquello que la edad nos ha hecho olvidar y nos hacía tan felices. Tenemos la oportunidad de volver a imaginar historias increíbles, jugar por el simple hecho de jugar y cantar y bailar sin ningún motivo. Tener un hijo es la excusa perfecta para volver a bucear y lanzarte al estilo bomba en la piscina, podrás volver a comprar palomitas en el cine y nadie te mirará raro cuando vayas al kiosco a comprar chuches. Cada día puede ser un buen día para celebrar algo y cada momento puede ser especial. Un picnic en la alfombra del salón se puede convertir en una acampada bajo las estrellas y una visita al supermercado se puede convertir en un rally por el desierto.

Vas a tener que aprender de nuevo a jugar con juguetes, a fabricar disfraces y a contar historias para dormir, así que haz el favor de dejar el estrés y los problemas en la calle antes de cruzar el umbral de tu casa, porque ante todo, te ha llegado el momento de ocupar el puesto que te corresponde y empezar a ser de una vez por todas un buen padre, ¡un padre que te cagas!

Se presenta ante ti la oportunidad de volver a ser niño por unos años, y si eres capaz de aprovecharla, quizás aprendas a seguirlo siendo durante el resto de tu vida. ¿Vas a desaprovechar esta gran oportunidad?

“Hay cosas malas en la vida
que pueden volverte loco,
otras que te hacen jurar y maldecir.
Cuando tu vida parezca estar en ruinas,
¡no te quejes! sólo silba,
y eso ayudará a que las cosas mejoren…

Mira siempre el lado brillante de la vida,
Mira siempre el lado positivo de la vida.

Si la vida parece una bonita mierda,
es que has olvidado algo:
reir, sonreir, bailar y cantar.
Cuando te sientas deprimido,
no seas estúpido,
solo junta tus labios y silba:

Mira siempre el lado brillante de la vida,
Mira siempre el lado positivo de la vida...”

MontyPithon – La vida de Bryan

Guía urgente del padre primerizo

Extracto del libro: “Guía urgente para el padre primerizo”.
Editorial Larousse. Texto y dibujos originales de Rafa Esteve. Todos los derechos reservados.
- 197 páginas y 32 ilustraciones.

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