Una de las actividades que mas gusta a los niños es la de colorear, aunque no es el caso de mi hijo pequeño… siempre me ha costado Dios y ayuda que estuviera un rato tranquilo pintando.

Al cabo de un tiempo descubrí, que lo que no le gustaba, (porque se aburría) era pintar dibujos grandes o que solo tuvieran un color (en el colegio estuvieron mas de una semana para que pintara un limón), así que probamos con dibujos con pequeños detalles, tipo mandala… y la verdad es que funcionó mejor de lo que me esperaba.

Dicen que los mandalas actúan como objetos de relajación, tranquilidad y reflexión debido a sus diseños y que favorecen la concentración y relajación del niño. A mi, personalmente me encantan y visto el éxito que tuvo con nuestro hijo, decidimos regalarle a nuestra sobrina de 3 años el libro de Arteterapia. Buscando a Dory.

Según las fotos que me ha mandado mi hermano, parece que el regalo, ha sido todo un éxito. Además, mientras mi sobrina se entretiene coloreando los dibujos, su hermano pequeño se concentra pensando que color toca llevarse ahora a la boca.  😀