Ir a hacer la compra es relativamente sencillo. Basta con que nos hagan una lista con cada uno de los productos que hace falta que compremos y listo ¿no? ¡Pues no! No es para nada así de fácil, pues existen infinidad de productos a los que les llamo “productos trampa”. Les llamo así porque son ese tipo de artículos con los que nunca aciertas, lo hagas como lo hagas y te lo montes como te lo montes, nunca le parecerán bien a tu pareja.

Sistema infalible

Siempre nos sucedía lo mismo, cuando a uno de los dos nos venía de camino hacer la compra llamaba por teléfono al otro y le hacía la fastidiosa pregunta de ¿falta algo? De esta manera siempre comprábamos a ciegas, lo comprado nunca satisfacía las necesidades reales de la familia y en la mayoría de ocasiones tocaba volver a por los artículos realmente necesarios.

La otra situación que se daba era la de hacer la lista de la compra antes de salir de casa. En este caso, nos pasábamos casi media hora revisando por toda la casa si nos faltaba de algo, en el cuarto de baño, en la despensa, en la nevera, en el armario de limpieza. ¡Era imposible ser eficientes!

Desde hace muchos años utilizamos en casa un sistema que me parece infalible para la gestión de la compra y de hecho recomiendo encarecidamente a amistades y familiares.

El soporte físico de nuestro sistema consiste en una pequeña pizarra colocada junto a la nevera. En nuestro caso es una pizarra de rotuladores de esos que se borran fácilmente. El sistema funciona igual con una pizarra de tizas, pero es un poco más sucio.

La clave del sistema, como podréis imaginar, no es la pizarra, pues sería demasiado evidente, el éxito de nuestro sistema reside principalmente en escribir una lista de los productos que son totalmente imprescindibles y disponer siempre de un doble stock de ellos. Es decir, sabemos que no podemos quedarnos sin toallitas de bebé, por lo tanto, cada vez que vamos al lugar donde se encuentran almacenadas y comprobamos que cogemos el penúltimo paquete, vamos a la lista de la cocina y apuntamos las toallitas. Lo mismo haremos con la leche, los cereales, el suero fisiológico y en mi caso con el café. No hay nada más horrible que levantarse por la mañana y descubrir que te has quedado sin café. El resto de productos cotidianos no tan imprescindibles se pueden ir apuntando conforme se van consumiendo. El día a día os irá diciendo con cuales de ellos debéis estar más atentos.

Cuando llega la hora de poner en marcha el sistema, es decir, cuando llega la hora de ir a comprar, basta con hacerle una foto a la pizarra con el teléfono móvil o pedirle a tu pareja que te la envíe en un mensaje.

Como cualquier sistema, por muy infalible que sea, siempre existe la posibilidad de error debido al factor humano, ya que si nosotros no cogemos el hábito de apuntar con disciplina cada producto en el momento adecuado, nos podemos encontrar un mañana, que tenemos al bebé con el pañal “rebosando” y nos hemos quedado sin pañales.

¿Con alas o sin alas?

Creo que no soy el único al que le ha sucedido encontrar en la lista de la compra, justo entre los plátanos y la pasta de dientes la palabra “compresas”. Cada vez que aparecen las compresas en nuestra pizarra me da un yuyu, pues existen tantos modelos y formatos que los supermercados les han reservado un pasillo entero sólo para ellas: “con alas normal”, “sin alas maxi”, “con alas normal plus”, “con alas super”, “con alas super plus”… y así hasta el infinito. Imagino que debe ser una experiencia alucinante ponerse una “super plus maxi con alas ¿no?

¿Existe algún producto más complicado que comprar para los hombres? Yo creía que no hasta que tuvimos a la niña y me adentré en el fabuloso mundo de los pañales. ¡Dos pasillos enteros llenos de pañales de distintos formatos!

Algunos modelos de pañales

Existe un pañal para cada edad, que en realidad se mide según el peso del bebé. Voy a tratar de identificar los más característicos para ayudaros en vuestras incursiones al supermercado:

  • Pañales para recién nacido. Son los pañales más pequeñitos del mercado. A veces, si el bebé es muy pequeño, el pañal se le queda por debajo de los sobacos y es normal que no le ajuste completamente. Si tienes una niña podrás guardar alguno de estos pañales para que lo use con sus muñecas. Los podrás encontrar con indicador de humedad, que hace que cambie el color del pañal cuando el bebé se ha hecho pis. Al principio te puede parecer interesante, pero enseguida tus manos se convertirán en auténticos “detectores de deposiciones”.
  • Pañales de actividad. Conforme van creciendo les va aumentando la talla de pañal y sus necesidades. Es entonces cuando entran en juego los pañales especiales para facilitar la movilidad del bebé, por supuesto en diferentes formatos, mini, maxi y cagón. También están los modelos que te aseguran doce horas de absorción durante la noche. ¿Doce horas? ¡Si nuestro record durmiendo de un tirón fueron cinco horas escasas!
  • El bragapañal es otra alternativa a los pañales convencionales, pero están indicados para los niños más mayores. Son cómodos, se suben y bajan con facilidad y no hay peligro de que en un descuido manchen la ropa. Se sujetan gracias a una cintura flexible y se colocan como unas braguitas. Son perfectos para los niños que están empezando a dejar el pañal.
  • Los pañales de tela. Ya hemos hablado de la cantidad diaria de pañales usados que genera un bebé, pero no del daño medioambiental que estos generan. Para luchar contra esto existe la opción de los pañales de tela, con los que tendremos que hacer una mayor inversión inicial, pero a la larga resultarán más económicos ya que se pueden reutilizar, y aunque supongan un mayor trabajo al tener que limpiarlos, supondrán un menor coste para el medio ambiente. Según dicen, los pañales de tela son muy útiles en el primer mes de vida o cuando el bebé tiene la piel muy irritada.
  • Los pañales bañadores son desechables y protegen igual que un pañal clásico con la diferencia de que no se hinchan al contacto con el agua. Algunos parecen un bañador de verdad, diseñados con motivos y dibujos infantiles, que además incorporan laterales elásticos para un ajuste cómodo y envolvente y protección antifugas. ¡Imprescindibles para no llevarse una sorpresa durante las clases de matronatación!

A parte, cada marca te ofrece su propia tecnología con diferentes tipos de absorción, suavidad y diseño. Existen modelos que diferencian entre niño y niña, pues tras haber estudiado exhaustivamente miles de pañales usados han concluído que cada sexo mancha más unas zonas del pañal que otras. ¿Pensabas que tu trabajo era duro? ¡Imagínate pasarte el día analizando pañales usados!

 

La verdad es que no me importa en absoluto hacer la compra, y de hecho, algún que otro “producto trampa” suele suponer un aliciente durante la misma. Ya me he acostumbrado a llegar a casa y tener que volver al hipermercado a devolver el producto que no le gusta a mi pareja. Por ello, durante cada compra, hago una porra mental y juego conmigo mismo a ver si acierto: ¿Con qué producto la habré cagado hoy?

Guía urgente del padre primerizo

Extracto del libro: “Guía urgente para el padre primerizo”.
Editorial Larousse. Texto y dibujos originales de Rafa Esteve. Todos los derechos reservados.
- 197 páginas y 32 ilustraciones.

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