Tenía que hacer algo, pero me sentía tan deprimido que fui incapaz de encontrar una solución por mi mismo, así que mi pareja le habló a mis padres sobre mi estado de ánimos y ellos me dijeron que conocían a un médico que me podía ayudar. Se trataba de un conocido doctor de Valencia que se había especializado en algo conocido como la reflexología podal y que consiste en tratar ciertas enfermedades, o por lo menos sus síntomas por medio de masajes en los pies estimulando unos puntos concretos.

Yo era muy escéptico con este tipo de terapias, de hecho me parecía totalmente imposible que mi estado fuera a mejorar por un simple masaje en los pies. Así que me mis pobres padres tuvieron que llevarme casi a rastras hasta la consulta.

Masajes en los pies

El doctor me saludó efusivamente al entrar en la consulta y con una amable sonrisa me pidió que le contara lo que me pasaba. La verdad es que me sentí totalmente ridículo y me entraron ganas de llorar de nuevo mientras se lo contaba. Cuando terminé de hablar, me explicó algo parecido a lo que ya me dijo mi médico, pero concluyó diciéndome:

_Vamos a hacerte un poco más pasota. Vamos a tratarte para que los problemas dejen de afectar a tu sistema nervioso ¿Qué te parece?

Cuando uno está deprimido todo le da igual, y en aquel momento yo solo quería que acabara aquella farsa para volver a mi casa y meterme de nuevo en la cama tapado hasta la cabeza. Así que asentí tratando de esbozar una sonrisa lo menos forzada posible, me recliné en la camilla y entorné los ojos. Pensé en aprovechar para dormir un poco, pero en cuanto el doctor empezó con el masaje, se me hizo imposible, ya que cada vez que me presionaba la parte superior de los dedos, notaba como si me pincharan con alfileres y solo hacia el final del mismo resultó ser efectivamente agradable.

Al terminar, mientras me ponía de nuevo los calcetines y los zapatos, mis padres me preguntaron como me encontraba. Me supo un poco mal responderles en voz alta, pero lo hice:

_ Igual, la verdad es que me encuentro exactamente igual. – les dije en voz baja.

El doctor pudo escuchar perfectamente lo que dije, pues les dijo a mis padres que en la primera sesión era difícil notar algún alivio, sobre todo si había dejado pasar varias semanas desde el incidente. Mis padres, un poco decepcionados, me llevaron en su coche a mi casa.

“¿Qué es la reflexología podal?”

La reflexología podal es una técnica terapéutica basada en la estimulación de puntos sobre los pies, denominados zonas de reflejo. Supone la aplicación de un masaje manual que aplica presión en áreas reflejas de los pies para producir efectos específicos en otras partes del cuerpo. Origen de la reflexología podal La reflexoterapia es una técnica milenaria con orígenes en la antigua China, Egipto y en las tribus de los Estados Unidos. Se han encontrado papiros en Egipto que datan del año 2000 a. de C. en los que se muestra la aplicación de masajes en plantas de pies y en manos. Los egipcios descubrieron que había partes y órganos del cuerpo que tenían un punto reflejo en la planta de los pies y, al estimular cada uno de estos puntos se producía una sensación de alivio. La reflexología aplicada en los pies es una terapia que puede ayudar tanto a prevenir diferentes síntomas y dolencias como para conseguir un equilibrio físico y mental. Algunos de los beneficios generales que se pueden conseguir son: Relajación general. Alivio del estrés. Activación de la circulación sanguínea. Relajación de contracturas. Mejora de la calidad del sueño. Activación del sistema inmunológico. Favorece mecanismos de depuración y eliminación de toxinas.

Al llegar a casa cumplí convenientemente con mis tareas como padre y en cuanto la niña se quedó dormida me metí también en la cama. Seguía sin querer saber nada del resto del mundo. A las dos y cuarto de la mañana, como solía ser costumbre la niña se puso a llorar, pero sentí algo distinto que me llamó enormemente la atención. Durante las dos semanas anteriores, cada vez que la niña me despertaba con sus llantos sentía como si una corriente eléctrica me atravesaba la columna vertebral de arriba a abajo que hacía que se me arqueara la espalda, sin embargo aquella noche no sucedió aquello. Escuchaba el llanto de la niña, pero lo escuchaba simplemente como lo que era. Mi querida hija llorando. Noté que mi cuerpo estaba relajado y sereno, fue una sensación maravillosa. Preparé un pequeño biberón y me senté a dárselo a la niña a los pies de nuestra cama.

A la mañana siguiente, la sensación fue mucho más increíble, pues me desperté feliz y animado, en mi cabeza no quedaba un atisbo de depresión o de ansiedad, tenía la sensación de haber tenido una pesadilla de la que me acaba de despertar, no me lo podía creer, ¿había funcionado el masaje en los pies? Se lo conté a mi pareja que me abrazó con alegría y llamé también por teléfono a mis padres sin tener en cuenta de que todavía eran las 7:30 de la mañana.

¿Cómo combatir la depresión postparto en los hombres?

La depresión posparto siempre se ha asociado con las mujeres, sin embargo, también es una cuestión de hombres. Diversos estudios afirman que la sufre uno de cada diez padres, aunque incluso algunos estudios sostienen que es uno de cada cuatro.

Los principales factores que nos pueden llevar a sufrir este tipo de depresión son: la situación de la pareja, que puede quedar muy deteriorada tras la llegada del bebé, la presión ante las nuevas responsabilidades, las inseguridades económicas y la interrupción de las rutinas, tanto de ocio como de sueño y descanso.

4 Consejos para afrontar la depresión posparto masculina

  1. Debes ser consciente de que este problema existe tanto en hombres como mujeres, y no debes tener vergüenza de reconocerlo. Dicen que si tu pareja sufrió depresión durante el embarazo, o en la primera parte del posparto, tú puedes estar en mayor riesgo de sufrirla.
  2. Habla con tu pareja de todo lo que sientes y te sucede. Sin duda va a ser tu mayor apoyo.
  3. Observa cualquier cambio en tu conducta: conductas agresivas, discusiones, consumo de alcohol o drogas, etc, pues pueden ser una consecuencia de la depresión posparto.
  4. Reparte el cuidado del bebé con tu pareja y destinad un tiempo para cuidar de vosotros mismos y de vuestra relación, recordad que si vosotros no estáis bien no podréis atender correctamente a vuestro bebé.

Mi agradecimiento por aquel doctor no tenía límites, por eso, aunque después de una sola sesión ya me encontraba bien, seguí asistiendo a la consulta las seis siguientes sesiones más que me recomendó. Como ya he contado, yo era un auténtico escéptico de este tipo de terapias, y no tenía ninguna fe en sus resultados, pero visto el efecto que tuvo en mí no he dudado en recomendarla a amigos y familiares que se han encontrado en situaciones parecidas. Hay que recalcar, por supuesto, que si no se siente mejoría tras una o dos sesiones, se puede tratar de un cuadro de depresión grave, por lo que es más que recomendable asistir a la consulta de un psicólogo profesional.

Guía urgente del padre primerizo

Extracto del libro: “Guía urgente para el padre primerizo”.
Editorial Larousse. Texto y dibujos originales de Rafa Esteve. Todos los derechos reservados.
- 197 páginas y 32 ilustraciones.

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